Queridos alumnos
Si está leyendo esta carta, nos alegra pensar que sigue teniendo curiosidad, ganas de aprender algo nuevo y de enriquecer su vida con nuevas experiencias. Le agradecemos mucho que esté pensando en elegir Mitoyo para acompañarle en una parte de ese camino. Para nosotros es un auténtico placer.
Desde que abrimos Mitoyo, hemos conocido a muchas personas que llegaron a nuestra escuela por motivos muy diferentes. Algunas querían viajar, otras acercarse a una cultura que siempre les había interesado, entender mejor aquello que veían, leían o escuchaban, o simplemente empezar algo que llevaban mucho tiempo queriendo hacer.
Con los años también nosotros hemos ido aprendiendo y cambiando. Hemos probado distintas formas de enseñar, creado nuestros propios materiales y buscado maneras de hacer que aprender un idioma resulte más claro, cercano y, sobre todo, que pueda mantenerse en el tiempo.
Porque aprender un idioma no ocurre de un día para otro. Hace falta tiempo, práctica y también disfrutar un poco del camino. Por eso intentamos que nuestros alumnos entiendan lo que están aprendiendo, tengan tiempo para practicarlo y puedan avanzar paso a paso, cada uno a su ritmo.
No importa si quiere aprender japonés porque sueña con viajar a Japón, porque le interesa su cultura o simplemente porque un día sintió curiosidad y decidió empezar. Tampoco importa si todavía no sabe muy bien hasta dónde quiere llegar. Muchas veces lo importante es simplemente dar el primer paso.
Nos gustaría poder acompañarle, ayudarle cuando algo resulte difícil y compartir también esos pequeños momentos en los que, de repente, empieza a entender algo que antes parecía imposible.
En esta vida todavía nos quedan muchas cosas por aprender y muchas aventuras por descubrir, ¿verdad?
Esperamos poder formar parte de alguna de ellas.
Equipo Mitoyo
